la sociología del trabajo

Sociología del Trabajo

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Dentro del amplio campo de acción de la sociología, encontramos la rama específica de la sociología aplicada al trabajo, que estudia los aspectos sociales vinculados al fenómeno del trabajo. En una sociedad construida por el trabajo y en la que el mismo se diversifica cada día más, este tipo de estudios cobra cada vez más una especial relevancia. Demos una mirada entonces a qué es y cuál es la importancia de la sociología del trabajo.

Para empezar, el trabajo es entendido como una de las categorías centrales de la sociología en general, y puede definirse como el accionamiento de una serie de tareas que exigen algún tipo de esfuerzo físico o mental y cuyo objeto principal es satisfacer las necesidades humanas. En ese contexto, al sociólogo le interesa el fenómeno del trabajo, en tanto que por medio del mismo ocurren hechos sociales susceptibles a análisis que dan significación a la sociedad.

La sociología del trabajo tiene sus orígenes en los estudios sobre las relaciones humanas desarrollados por Durkheim y Hawthorne a finales del siglo XIX. Por su parte, Lesley Koplow la define como el estudio de los hechos sociales relacionados con la división del trabajo donde la ocupación (actividad laboral) desempeña un papel fundamental

Ya el sociólogo francés Georges Friedmann definió este tipo de sociología de la siguiente manera: “el estudio, en sus diversos aspectos, de todas las colectividades humanas que se construyen con motivo del trabajo”. De manera que lo que le interesa a la disciplina no es el trabajo per se, sino observar como éste influye y construye la sociedad. En ese sentido, la evolución de la sociedad está intrínsecamente ligada con la evolución del trabajo.

La historia del trabajo es la historia de la sociedad

Desde la aparición de los primeros grupos humanos hasta la llegada de la agricultura, el trabajo básicamente tenía como objeto la supervivencia. Con el inicio de la agricultura la sociedad deja de ser nómada para ser sedentaria y es entonces cuando nace la civilización (en Mesopotamia), en adelante, los trabajos se multiplican y tienen el objeto de cubrir necesidades básicas o placenteras. Con el correr de la historia, el trabajo evoluciona junto con el hombre. Llegada la revolución industrial y la era postindustrial, el trabajo no solo se diversifica y se vuelve más complejo, sino que los humanos cada vez se crean más necesidades y por ende generan nuevos campos de trabajo. Así, por ejemplo, se entiende entonces que en la contemporaneidad la industria del espectáculo es una fuente de trabajo elemental que da significación a la sociedad.

La sociología del trabajo y el capitalismo

Tras la revolución  industrial surge la sociología del trabajo, cuyo desarrollo, al igual que el de la sociología y las nuevas definiciones del trabajo, alcanzan hasta nuestros días. Desde que se fundó, esta disciplina se ha encargado de registrar la inmovilidad del capitalismo en la sociedad, desmintiendo la profecía marxista que señalaba que este sistema colapsaría. Contrario a esto, el capitalismo continúa en una perpetua auto-revolución, a través de incesantes cambios tecnológicos a los procesos de trabajo.

Hoy más que nunca es importante entender la funcionalidad de la sociología del trabajo, pues presta atención a los modos de vida y los sistemas de dominación que se desarrollan en base al trabajo en el marco del capitalismo. En otras palabras, esta disciplina logra observar y definir la época en que vivimos.

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